Se agravó la falta de agua para más de 600 familias en Chimbas

GOBIERNO, LAS SUCESIVAS ADMINISTRACIONES DEL PJ SANJUANINO Y SOBRE PRECIOS, ESCANDALOSO OSSE.
UN DRAMA. Desde la siesta y hasta la noche, los vecinos empiezan a sentir los problemas con el suministro. Primero se reduce drásticamente la presión y luego deja de fluir agua de los surtidores.


Por Favio Cabrera - Diario De Cuyo
Un chorrito de agua o, directamente, nada que salga de los surtidores. En cuatro barrios de Chimbas y zonas aledañas apenas empezaron las jornadas de calor los vecinos dijeron que se agravó la falta de presión de agua que incluso los deja sin suministro durante unas siete horas al día. Son más de 600 familias afectadas y no son optimistas en lo que vendrá, pues afirmaron que si no tienen agua en primavera creen que la situación será aún peor en verano. De todos modos, desde OSSE dijeron que están pronto a inaugurar una perforación en la zona que, en principio, solucionará el inconveniente (ver aparte).

Los barrios que padecen problemas con el suministro de agua potable, según los vecinos, son el Güemes, Farmaceúticos y Ameghino, además de la Villa Unión, ubicados uno al lado del otro. “No empezó el verano y no hay agua por las tardes. Y en esos días que hizo mucho calor, directamente empezó a faltar el agua desde la mañana. Es desesperante, no se puede llenar ni un vaso de agua”, dijo Liliana Martínez, quien tiene un negocio en Villa Unión.

Los vecinos contaron que pasan unas siete horas al día sin agua o con el suministro muy reducido, pues en general deja de salir el líquido en la siesta y el servicio se regulariza entre las 22 y las 00. Entre las estrategias de ahorro, algunos acumulan agua potable en las heladeras, sólo pueden usar los lavarropas automáticos durante las noches (pues entonces está garantizada la presión) o acopian el agua de las duchas nocturnas para usar en los inodoros al día siguiente. A su vez, contaron que son muy cuidadosos con el agua de los tanques, pues si se agota deberán esperar hasta la madrugada a que haya presión suficiente que permita volver a llenarlos.

“Juntamos agua para tomar y en la mañana lo poco que sale alcanza para hacer la comida. Nosotros decidimos lavar la ropa o muy temprano o muy tarde, porque no hay presión para que anden los lavarropas”, señaló Dolores De la Cruz, del barrio Güemes.

De acuerdo a Ramón Páez, también del mismo barrio, la zona padecía problemas de presión de líquido desde hace un tiempo, pero se agravó ahora. “Es una zona que creció mucho habitacionalmente con la inauguración de nuevos barrios, a la vez que hay dos o tres que están construyendo y que están muy avanzados. Creemos que eso influyó en este problema de la falta de presión, que apenas empezó a hacer calor se hizo sentir”, dijo. Y agregó que los jardines se están secando. “No se puede poner el sapito porque directamente no tenemos agua. Y lo poco que sale, preferimos juntarlo para consumo humano”, indicó Ramón.