Los empresarios le bajan el tono al pago de un bono de fin de año

El vocal de la Unión Industrial Argentina (UIA) José Urtubey aseguró hoy que "conceptualmente" está de acuerdo con otorgar un bono de fin de año a trabajadores, pero advirtió que "dependerá de cada sector" y que es "difícil" que se establezca un monto común.
empresarios de uia quieren bajar el tono por el bono de fin de año



"Las paritarias y los bonos dependen de cada sector. Hay realidades disímiles entre uno y otro. Suena difícil que pueda haber un parámetro común para todos. Me parece bien como concepto buscar un bono para fin de año, pero dependerá de cada sector", señaló.

En declaraciones a la prensa, el empresario salteño descartó que pueda acordarse un monto de 4 mil pesos para fin de año, como se rumoreó en los últimos días, y dijo que para "hay economías regionales que no pueden pagar" esa suma.

Tras la reunión con los dirigentes de la CGT unificada, desde el Gobierno admitieron que está "en estudio" la posibilidad de otorgar un bono de fin de año a cambio de que no se reabran las paritarias, tal como exigen varios gremios. "Sí como concepto al bono y ver qué es lo que pueden otorgar cada sector", añadió hoy Urtubey.

Por último, advirtió que el sector industrial acumula una caída del "4,7 por ciento en el año" y reclamó al Gobierno "una agenda de competitividad sistémica, que se refiere, principalmente, a poder acceder a líneas de financiamiento a tasas racionales y bajar los costos impositivos".

Por su parte, el jefe de la Asociación Bancaria (AB), Sergio Palazzo, reclamó hoy para los trabajadores del sector un bono de fin de año "un poco mayor" a $4.000 para compensar el efecto de la inflación, en medio de las negociaciones entre el Gobierno y la CGT que incluyen una demanda de un plus para empleados y jubilados.

Palazzo, consultado sobre si le resultaba  razonable un bono de fin de año de 4.000 pesos para los trabajadores, respondió: "me parece que debería ser, en el caso del sistema financiero, un poco mayor". El jefe sindical argumentó que a "la actividad financiera" le "está yendo bien" y, en cambio, los trabajadores bancarios perdieron poder adquisitivo de sus respectivos sueldos producto de la inflación.