Ministra de Minería sabía que Pelambres contaminaba la cordillera sanjuanina

El caso salió a luz en febrero del año pasado a través de una publicación de El Nuevo Diario.
El por qué Pelambres, la minera chilena, depositó basura en territorio sanjuanino, propiedad de Pachón, tiene como justificativo una larga cadena de tráfico de influencias. En esta cadena el principal eslabón es la ministra de Minería, Aurora Williams,  exgerente de Administración y Finanzas del Terminal Internacional del Grupo Luksic.


El por qué Pelambres, la minera chilena, depositó basura en territorio sanjuanino, propiedad de Pachón, tiene como justificativo una larga cadena de tráfico de influencias. En esta cadena el principal eslabón es la ministra de Minería, Aurora Williams,  exgerente de Administración y Finanzas del Terminal Internacional del Grupo Luksic.

¿Por qué el principal eslabón? Porque una vez en el cargo, Aurora Williams tomaba nota de las quejas de la empresa suiza de materias primas Glencore, suscitadas por un documento firmado por su entonces jefe de gabinete, Adolfo Galindo, que certificaba la “buena fe” de Antofagasta Minerals (AMSA) en el marco de un conflicto judicial que dicho holding enfrentaba en Argentina. Este pedido le fue realizado un par de semanas antes de asumir.

Cuando todo sale a luz, la mina Los Pelambres de Luksic llevaba años botando pilas de neumáticos y desechos de roca provenientes del yacimiento ubicado en la Región de Coquimbo hacia este lado de la frontera, sin que ello fuera objetado por autoridades chilenas.

Para comprobar la contaminaciónr, Glencore encargó un informe a la consultora URS Aecom, la cual señaló que en el lugar donde hoy se emplaza el botadero de Luksic existían varias lagunas y que eso constituye “un impacto ambiental directo sobre los cuerpos de agua ubicados en territorio argentino”.

La justicia trasandina quitó validez a la carta dirigida a AMSA por quien fuera la mano derecha de Williams en el gabinete. El hecho fue interpretado como un trato preferente al dueño del Banco de Chile, también cuestionado ese mismo año por entregar un millonario crédito a la nuera de la Presidenta Bachelet.

Se trató de un trámite irregular por varias cuestiones, entre ellas, que el Gobierno no tiene atribuciones para garantizar la buena fe de una empresa y que la Cancillería ya había definido el conflicto como "un tema entre empresas particulares".

Los correos delatores

“Ignacio, te pido que nos reunamos mañana lunes 23 de marzo a las 9.30 hrs a fin de ver la situación de Pelambres-Pachón. Me interesa analizar desde el principio”, se lee en el correo que envió la ministra Williams al subsecretario de Minería el domingo 22 de marzo de 2015.

El mensaje fue la antesala de una reunión que se efectuó más tarde, el día 24, y que no fue registrada oportunamente en la plataforma de la Ley del Lobby, según dispone la normativa que obliga a informar las audiencias solicitadas por gestores de intereses privados a autoridades públicas si con ello se pretende influir en ellas para adoptar decisiones favorables a entidades particulares.

Cabe señalar como primer problema que el informe aludido en la exposición del subsecretario Moreno había sido hecho por un laboratorio contratado por Luksic, SGS, y no por SERNAGEOMIN.

*A las 8:36 horas del 5 de abril de 2015, desde su cuenta awilliams@minmineria.cl, la ministra Aurora Williams escribió (foto arriba) al subsecretario Moreno y al encargado de la División Jurídica lo siguiente:

“Ignacio M., se envió el resultado de laboratorio de las aguas que se iban a examinar al Subse Argentino, Gobernador de San Juan e Intendente de la IV????? El viernes debió haber ingresado la solicitud de estos resultados vía transparencia. Felipe Curia: puedes ver si ingresó esta solicitud???”

El correo da cuenta de dos cosas: que Williams manejaba una fecha tentativa para el ingreso de la solicitud de AMSA y la existencia de una preocupación especial de su parte por satisfacer los requerimientos discutidos en la cita del 24 de marzo. Pese a esto, el Ministerio ha insistido en que no adquirió “compromisos de ningún tipo” en dicha reunión con la empresa.



El 28 de abril, Rodrigo Álvarez, director de SERNAGEOMIN, a través de su cuenta rodrigo.alvarez@sernageomin.cl, se coordina con Aurora Williams para hacer una videoconferencia con el entonces embajador de Chile en Argentina, Marcelo Díaz, actual ministro vocero de gobierno y ex parlamentario por el Distrito Nº7 de Coquimbo, región de Pelambres. “Puede ser mañana a las 16:30 hrs. u hoy, pero como a las 22:00 hrs”, le responde Williams.


El correo dirigido a Williams adjunta otro enviado esa misma mañana a Álvarez desde la cuenta mdiazm@minrel.cl (foto arriba), donde el ahora titular de Segegob confirma la recepción del informe de SGS financiado por Luksic, documento que anteriormente había sido solicitado por la cabeza de SERNAGEOMIN a Gustavo Possel, de la vicepresidencia de Medio Ambiente de Antofagasta Minerals, los días 14 y 15 de abril.
Según otros intercambios electrónicos adosados al sumario, se trata de la misma copia que Rodrigo Álvarez remitió al subsecretario Moreno y éste a Galindo, quien finalmente la entregó a Jana en compañía de la carta de “buena fe”, dando inicio a la polémica.

Un funcionario contra las cuerdas

Por extender un documento que habría favorecido a la minera Los Pelambres del grupo Luksic fue sancionado el ex jefe de gabinete de la ministra de Minería, Aurora Williams, Fernando Galindo. La carta habría beneficiado a la empresa en un litigio que enfrenta fuera de Chile, específicamente en Argentina.

De acuerdo a la información entregada por El Mercurio, el funcionario fue sometido a un sumario administrativo el que concluyó que existieron incumplimientos de sus obligaciones por lo que arriesgaría una multa del 10% de su remuneración mensual.

Además, podría tena una anotación en su hoja de vida y de demérito. Será el subsecretario de Minería, Ignacio Moreno, quien deberá revisar las conclusiones del sumario administrativo adoptando una decisión final.

El militante del PPD –según el informe- habría excedido de sus atribuciones ya que en la carta emitida con fecha 22 de abril de 2015 se certifica “la buena fe en el actuar de minera Los Pelambres”.

ANDRÉS MERENDA/EL DEDO EN LA LLAGA