Inspectores de colectivo estrenan “chiche” para controlar los viajes

Por Natalia Caballero
ncaballero@tiempodesanjuan.com

Los pasajeros preguntaban sobre el extraño "posnet” con el que los inspectores de colectivo controlaban la tarjeta SUBE. ¿Para qué es eso? ¿Cómo funciona? Esas eran algunas de las preguntas que se hacían los usuarios sobre el chiche nuevo de los inspectores, con el que salieron a la calle cuando se instaló el sistema SUBE en San Juan.
El "posnet” se llama TMI y es una máquina que funciona de manera sencilla: se coloca la tarjeta del pasajero en un lector e inmediatamente en la pantalla salen los últimos movimientos de esa tarjeta, en qué parada se subió al ómnibus y si pagó el boleto correspondiente o si se está pasando de sección.


El "posnet” se llama TMI y es una máquina que funciona de manera sencilla: se coloca la tarjeta del pasajero en un lector e inmediatamente en la pantalla salen los últimos movimientos de esa tarjeta, en qué parada se subió al ómnibus y si pagó el boleto correspondiente o si se está pasando de sección.

Por cada control, está la posibilidad de emitir un ticket (que no es para el pasajero). El ticket se imprime para armar un parte en caso de que el chofer haya incurrido en alguna falta.

"Cuando los pasajeros vieron el TMI por primera vez no entendían nada. Cuando les pedías el boleto y habían pagado con la SUBE los pasajeros se ponían nerviosos y te sacaban la tarjeta, uno se las pedía y miraban extrañados. Ahí nomás te preguntaban qué hacía la máquina, cómo funcionaba”, contó Franco Buffagni, a cargo de los inspectores de la empresa El Triunfo.
imagen


Es debido a la gran cantidad de datos que arroja la tarjeta SUBE que es usada para resolver algunos casos policiales. En el caso de Ángeles Rawson la información de la SUBE fue fundamental porque permitió corroborar la versión de la mucama de la niña asesinada y que el asesino, Jorge Mangeri, viajó minutos después de haber cometido el homicidio.

Pero el TMI no sólo permite controlar a los choferes sino también a los propios inspectores. Es que la máquina indica cuántas tarjetas han sido controladas, a qué hora empezó el turno y hasta qué hora trabajó.

"El uso es muy sencillo pero requirió una capacitación.  Para que todos los inspectores aprendan vino la gente de SUBE y estuvimos todos presentes. La mayoría somos jóvenes así que el manejo de la tecnología no nos complicó”, indicó Buffagni.
imagen


Más que controlar al pasajero se controla al chofer, que haya cobrado y que lo haya hecho bien porque puede cobrar un boleto que no corresponde.

La tarea de un inspector de colectivo no se limita solamente a controlar los boletos sino que desarrollan una serie de actividades mucho más complejas, que los transforman en los "jefes de los choferes”. Dentro de las funciones se encuentra verificar que los recorridos se estén cumpliendo al igual que los horarios, también diseña los horarios en base a la demanda, controla las paradas, las garitas y el estado de las calles. Inclusive son los encargados de hablar con los municipios para establecer el lugar de las paradas y para pedir la poda de árboles o el mantenimiento de una calle en particular.

Los inspectores son el brazo externo de la empresa y deben manejar un cierto equilibrio porque son quienes controlan a sus propios compañeros de trabajo, algunos con mucha antigüedad en las empresas.

Todos los inspectores tienen un carnet, que lo emite la Secretaría de Tránsito y Transporte, previo autorización de la empresa en la que trabaja. Si un chofer no conoce al inspector, puede solicitar ver la credencial.

En algún momento, el tradicional picado de boleto va a desaparecer y sólo usará la máquina TMI para controlar las tarjetas SUBE. 

RADIO ESCUCHAS DE SENSACIONES EN FACEBOOK

RADIO ESCUCHAS DE ANDRES ZARZUELO EN FACEBOOK GRUPO