DIPUTADOS ENTRE DESERTORES DEL FPV

El bloque de diputados del Frente para la Victoria, que conduce en lo formal Héctor Recalde y en los hechos Cristina Kirchner, está en crisis total. Ayer se confirmó la salida de tres diputados misioneros (que podrían ser cuatro) y no se descarta que las fugas continúen en las próximas semanas.
La votación de esta madrugada volvió a marcar que Recalde no puede contener a la tropa y las diferencias entre el kirchnerismo duro y los diputados que responden a los gobernadores es cada vez más pronunciada, algo similar a lo que sucede en el Senado.


La votación de esta madrugada volvió a marcar que Recalde no puede contener a la tropa y las diferencias entre el kirchnerismo duro y los diputados que responden a los gobernadores es cada vez más pronunciada, algo similar a lo que sucede en el Senado.
Fueron siete los diputados del bloque FPV-PJ que votaron a favor del proyecto de blanqueo, que había sido duramente cuestionado por Cristina Kirchner en una jugada para obligar a sus legisladores a oponerse.
Tres de los que votaron a favor fueron los misioneros Closs, Silvia Risko y Jorge Franco, que ayer adelantaron que abandonan la bancada kirchnerista para conformar el bloque provincial Frente Renovador de la Concordia, desde donde buscarán posicionarse mejor para negociar con el Gobierno nacional en cada proyecto.
A ellos se sumó también su coprovinciano Daniel Di Stéfano, uno de los referentes de La Cámpora en Misiones. Ayer en el entorno de Closs contaban a Di Stéfano como uno de los que se iban del bloque, pero el propio diputado lo negó aunque con una declaración que deja algunas dudas.
"Sigo dentro del frente en el que estoy, con un fuerte compromiso con Misiones y con su gestión provincial. El PJ misionero esta orgánicamente dentro de un frente que es el Frente Renovador (a nivel provincial) y del Frente para la Victoria", le dijo Di Stéfano al portal Política Argentina. Es decir que aunque ratificó su pertenencia al FPV, también al partido de Closs y remarcando su compromiso con la gestión de Passalacqua, con lo cual no se descarta que integre el bloque provincial.
Los otros dos diputados cercanos a La Cámpora que ayudaron al macrismo fueron los entrerrianos Carolina Gaillard y Lautaro Gervasoni, dos ultrakirchneristas del riñón del ex gobernador Sergio Urribarri. Durante el tratamiento en comisión, la diputada había mostrado interés en debatir algunos detalles del proyecto, pero su voto positivo sorprendió. 
Más allá de la cercana relación de Gaillard y Gervasoni con la agrupación de Máximo Kirchner, terminó pesando más el vínculo de Bordet con Macri. El entrerriano es desde el primer día el gobernador peronista más cercano a la Rosada, que lo asistió económicamente varias veces.
El séptimo voto kirchnerista lo aportó la tucumana Miriam Gallardo, que responde al gobernador Manzur, otro de vínculo muy aceitado con Macri. Gallardo ya había votado a favor del acuerdo con los fondos buitres, en una sesión donde se forzó en aclarar que seguí en el bloque K.
La votación nominal arrojó que 68 representantes del FpV votaron en contra de la iniciativa impulsada por el Ejecutivo, acompañados de sus habituales aliados Carlos Heller, el fueguino Oscar Martínez y el cordobés Juan Manuel Pereyra. El bloque tuvo además cuatro ausencias, entre ellas la de Julio De Vido, que no quiso mostrarse en público por la bochornosa detención de su mano derecha, José López.
En el tratamiento en particular, el kirchnerismo acompañó el proyecto oficial en algunos artículos como el 21 que habilita la moratoria previsional por tres años para las mujeres de 60 a 65 años.
Pero en este punto se planteó una curiosidad porque el FpV votó una propuesta de Diego Bossio, ex kirchnerista, quien planteó recuperar una moratoria previsional que impulsó Sergio Massa durante su gestión en la ANSES, en 2005, para los hombres mayores de 65 años, que sólo se mantendrá hasta diciembre del próximo año.
Además, el Frente para la Victoria apoyó los términos del acuerdo que el Ejecutivo arribó con las provincias el 23 de mayo pasado para la devolución del 15 por ciento de la coparticipación.