Alfonso Prat-Gay apuntará al segundo semestre para volver a emitir bonos, esta vez a tasas del 6%

 Leandro Gabin lgabin@infobae.com
El ministro tiene margen para tomar más deuda y los inversores le pidieron más títulos. Espera que desaparezca el efecto holdout y mejoren los números de la economía antes de tantear al mercado.

El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, cumplió con la meta que le impuso el presidente Mauricio Macri de levantar el default de la deuda. Eso ya es un trámite que se logrará en las próximas horas si bien técnicamente el juez Thomas Griesa lo hará oficial cuando todos los bonistas que hayan aceptado la oferta hasta el 29 de febrero hayan informado que el país les pagó. Más allá de eso, el éxito de la emisión de bonos por USD 16.500 millones le otorga aire al ministro (acuciado por el tema de la inflación y del estancamiento económico) y suma confianza al equipo económico (lleno de estrellas del mundo financiero).
El ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, cumplió con la meta que le impuso el presidente Mauricio Macri de levantar el default de la deuda. Eso ya es un trámite que se logrará en las próximas horas si bien técnicamente el juez Thomas Griesa lo hará oficial cuando todos los bonistas que hayan aceptado la oferta hasta el 29 de febrero hayan informado que el país les pagó. Más allá de eso, el éxito de la emisión de bonos por USD 16.500 millones le otorga aire al ministro (acuciado por el tema de la inflación y del estancamiento económico) y suma confianza al equipo económico (lleno de estrellas del mundo financiero).


Lo que quedó en claro para el ministro, luego del éxito de la emisión de deuda, es que el apetito por la Argentina es inmenso. "Dejamos muchas ofertas afuera", dicen. "Podríamos haber emitido el doble", recuerdan. Los números son contundentes: quedaron huérfanos USD 52.000 millones de inversores que quisieron entrar en la oferta oficial de bonos y no pudieron. De esos bonistas, muchos irán al mercado secundario de estos bonos que emitió el Gobierno (por ahora en el grey market), y otros intentarán buscar otras alternativas.

Pero todos, los que entraron y los que se quedaron afuera, quieren volver a ver a la Argentina emitiendo bonos en el mercado internacional. Los hombres fuertes del equipo económico de Prat-Gay, Luis Caputo, Pedro Lacoste y Vladimir Werning, recibieron el pedido oficial de los inversores de que el país considere otra emisión de bonos en este año.

Prat-Gay estaría dispuesto a volver a colocar deuda en el segundo semestre del año si observa (como estima el equipo de Finanzas) que las tasas post pago a los buitres y luego de una hipotética mejora de los indicadores económicos, se reduce considerablemente.

La apuesta de Hacienda es que la inflación y el déficit fiscal bajen a partir del segundo semestre, y con eso haya una mejora de la economía. En criollo, que los números que hoy dan mal den un poco mejor. Sucede que el mercado contempla la marcha de la economía a la hora de prestar dinero. Con un default e incertidumbre en la macro, mucho más abajo del 7,5% que consiguió a 10 años no podían aspirar.

Imaginan en el Gobierno que con números mejores de la economía y sin riesgo buitre, la Argentina podría animarse a volver al mercado internacional pagando una tasa en torno al 6% o 6,5%. Serían tasas como las que paga Brasil o Bolivia, pero aún lejos de Colombia, Uruguay, Perú, México o Chile. Para quebrar la barrera del 5% faltará más tiempo.

El Gobierno tiene autorizado endeudamiento en el presupuesto de este año que contempla más deuda en caso de ser necesario. Podrían vender una emisión de esta clase para la obra pública que tranquilamente puede fondearse en dólares.

El aluvión y la mejora de los precios de los activos argentinos quedará plasmado en el corto plazo. Los cuatro bonos que colocaron son ley Nueva York y por ende ingresan al codiciado EMBIG (índice de JPMorgan) conocido como "riesgo país". Los fondos de inversión replican la composición de ese índice, que en poco tiempo tendrá más bonos argentinos. Por ende, demanda asegurada que jugará a favor de los precios.

Todo listo en lo financiero para que el Gobierno, de necesitarlo, pueda en los próximos meses volver a sondear una emisión internacional.