MEGAOPERATIVO EN CAPITAL CATAMARQUEÑA: DESALOJO

SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA: OPERATIVO EN EL BARRIO SAN LORENZO.

Cerca de 40 policías de las Divisiones de Infantería, Canes, Montada y del Grupo de Intervención Rápida (GIR), acompañados por efectivos de civil y el secretario de Seguridad, Marcos Denett, concretaron ayer el desalojo de tierras que son propiedad de particulares, la municipalidad y Aguas Catamarca, en el barrio San Lorenzo, al Este de la capital, entre el Río del Valle y la avenida Presidente Castillo.
El megaoperativo que comenzó pasadas las 15 y se extendió por varias horas, concretó el desalojo de un hombre mayor que dijo ser de apellido Castro, y la detención de una mujer que intentó impedir la orden judicial, mientras el resto del personal policial procedía a desarmar las precarias viviendas armadas con chapas, plásticos, palos y cartones, bajo la mirada de funcionarios del Juzgado de Control de Garantía N° 1 Héctor Rodolfo Maidana, que fue quien ordenó el desalojo.
El megaoperativo que comenzó pasadas las 15 y se extendió por varias horas, concretó el desalojo de un hombre mayor que dijo ser de apellido Castro, y la detención de una mujer que intentó impedir la orden judicial, mientras el resto del personal policial procedía a desarmar las precarias viviendas armadas con chapas, plásticos, palos y cartones, bajo la mirada de funcionarios del Juzgado de Control de Garantía N° 1 Héctor Rodolfo Maidana, que fue quien ordenó el desalojo. 
Se pudo conocer que serían más de 20 familias -muchas de ellas con hijos menores- las que construyeron los ranchos en esos terrenos que serían propiedad de una familia de apellido Denett, quien conjuntamente con la comuna capitalina y los directivos de Aguas de Catamarca decidió iniciar las acciones legales correspondientes y lograr el desalojo del predio que, en parte, sería destinado para la instalación de una red troncal de cloacas y agua. Trascendió que una vez finalizado el operativo quedaría apostada una guardia permanente compuesta por dos grupos de entre 5 y 6 uniformados cada uno, para evitar posibles nuevas usurpaciones.
Sin embargo, no se dio a conocer cuál sería el destino de Castro, que antes de la expulsión manifestó a El Ancasti que "hace un mes que estoy viviendo acá y hasta ahora nadie me dijo que tenía que desocupar estas tierras. Y si me sacan, no sé adónde voy a ir a vivir porque no tengo nada de nada".
Agregó que sus vecinos, "una familia que tiene varios hijitos, también va a quedar en la calle a pesar de que todo este espacio estaba lleno de monte desde hace décadas y de que no molestamos a nadie", se justificó el intruso.
Finalmente, vecinos del lugar usurpado manifestaron que "es preferible que esa gente (por los usurpadores) ocupe esas tierras y que las usen para que dejen de ser un volcadero de basura, porque muchas veces reclamamos a la municipalidad para que vengan a limpiar y nunca vinieron".

DIARIO EL ANCASTI