ESPAÑA: DEBERÁ EL REY ENTREVENIR Y DISOLVER LAS CORTES?

FECHA LÍMITE: EL 29 DE ABRIL. SI EL REY DE ESPAÑA NO PROPONE CANDIDATO A PRESIDIR EL GOBIERNO, SE VERÁ OBLIGADO A DISOLVER LAS CORTES Y LLAMARÁ A ELECCIONES NUEVAMENTE. UNA CONSECUENCIA SE ASOMA "NUEVAS ALIANZAS POLÍTICAS" CON LOS ACERCAMIENTOS YA COMPROBADOS.
El próximo viernes 29 de abril, a más tardar, el Rey despejará las dudas sobre el futuro inmediato de España. Si para entonces no ha surgido un candidato a presidente del Gobierno con suficientes apoyos, Don Felipe no tendrá más alternativa que disolver las Cortes y convocar elecciones. La fecha límite para elegir presidente es el 2 de mayo; el Monarca tendría que hacer su última propuesta al menos tres días antes para cumplir los plazos que establece la Constitución.


El próximo viernes 29 de abril, a más tardar, el Rey despejará las dudas sobre el futuro inmediato de España. Si para entonces no ha surgido un candidato a presidente del Gobierno con suficientes apoyos, Don Felipe no tendrá más alternativa que disolver las Cortes y convocar elecciones. La fecha límite para elegir presidente es el 2 de mayo; el Monarca tendría que hacer su última propuesta al menos tres días antes para cumplir los plazos que establece la Constitución.

A partir de hoy y hasta entonces, los partidos políticos dispondrán de cuatro semanas para tratar de reunir apoyos suficientes. Si alguno de ellos lo consigue, deberá comunicárselo al Rey para que, en la última semana de abril (del 25 al 29 como muy tarde), pueda convocar una tercera ronda de consultas antes de proponer el nombre del candidato al presidente del Congreso.

En el Gobierno de España no caben soluciones «a la catalana», como la que permitió a Carles Puigdemont ser elegido presidente de la Generalitat la víspera de que expirara el plazo para convocar nuevas elecciones.

Sólo el Rey puede proponer el nombre del candidato a la presidencia del Gobierno. Y antes de presentar la propuesta al presidente del Congreso, el Jefe del Estado tiene que convocar una ronda de consultas con los representantes de los grupos políticos. Por lo tanto, todo acuerdo entre los partidos debe hacerse con tiempo suficiente para que se puedan cumplir los plazos establecidos en la Constitución. Desde el 20-D, los políticos han dispuesto de más de tres meses para negociar y aún les quedan cuatro semanas para seguir intentándolo.

Además, el Rey debe hacer su propuesta con suficiente antelación para que se puedan celebrar las dos votaciones de investidura que establece la Constitución, con un plazo de 48 horas entre ambas. Por eso, el 29 de abril es la fecha límite para que Don Felipe traslade su propuesta al presidente del Congreso y éste convoque urgentemente un pleno para el día siguiente, sábado, en el que se celebraría la primera votación. En ella, el candidato debería obtener mayoría absoluta. Cuarenta y ocho horas después, el lunes 2 de mayo, podría celebrarse in extremis la segunda votación, que sólo requiere más votos a favor que en contra.

Si el candidato saliera elegido, el Rey le nombraría presidente del Gobierno y su nombramiento se publicaría en el Boletín Oficial del Estado del 3 de mayo. Pero, hoy por hoy, lo más probable es que ese día se publique otro Real Decreto, el de la disolución de las Cortes y la convocatoria de nuevas elecciones el domingo 26 de junio. Ese decreto del Rey estará refrendado excepcionalmente por el presidente del Congreso, Patxi López, en lugar de por el Gobierno, según establece la Constitución.

Si en las próximas cuatro semanas sigue sin surgir un candidato con apoyos suficientes, el Rey no está obligado a convocar una tercera ronda de consultas. Así lo adelantaba el comunicado que la Casa del Rey hizo público el 7 de marzo, tras la audiencia que concedió Don Felipe a Patxi López después de la investidura fallida del líder socialista, Pedro Sánchez.

El Rey anunció entonces su decisión de «no iniciar, por el momento, nuevas consultas» de manera que «las formaciones políticas puedan llevar a cabo las actuaciones que consideren conveniente a los efectos de lo previsto en el artículo 99 de la Constitución».

La redacción de dicho comunicado fue extremadamente cuidadosa para reflejar la neutralidad del Rey y que no se pudiera interpretar que el Monarca emplazaba a los partidos a buscar acercamientos, ya que también dejaba la puerta abierta a que se agotara el plazo desde la primera votación fallida.

Retoma la actividad
Don Felipe ha optado por retomar su agenda oficial a un ritmo casi habitual. Todo ello, dentro de las limitaciones que conlleva la circunstancia de que el Gobierno esté en funciones. Después de tres meses con la actividad muy restringida, los Reyes tienen programados siete actos para esta semana (del 29 de marzo al 1 de abril), cuatro Don Felipe y tres Doña Letizia. Entre otras actividades, el Rey visitará el martes en Ferrol dos escuelas de la Armada: la «Antonio de Escaño» y la de la Estación Naval de la Graña.

Salvo que cambiaran de pronto las circunstancias políticas, el Rey tratará de mantener su actividad habitual hasta el sábado 23 de abril, que entregará el Premio Cervantes al escritor mexicano Fernando del Paso en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares. A la vuelta, llegará la hora de la verdad: si entonces no convoca una nueva ronda de consultas porque sigue sin haber indicios de un acuerdo, la legislatura más corta de la democracia tendrá sus días contados: en concreto, 111 días.

ABC